Par Malika Hamidi
Exposé lors de la conférence de lancement du GIERFI à Barcelone, septembre 2008
Entre el modelo occidental de la emancipación y el modelo tradicional de las mujeres musulmanas, se perfila en Europa un nuevo tipo de mujeres musulmanas. Por lo tanto, muchas jóvenes musulmanas occidentales tratan de vivir hoy bajo los principios de un Islam occidental asociado con la modernidad. Hoy en día somos testigos en Ocidente de los primeros pasos de un movimiento de pensamiento y de una acción feminista musulmana.
Emergencia de esta nueva dinámica de mujer, una nueva imagen de mujer activista que atravesa hoy las sociedades europeas.
En la actualidad existe una realidad sobre el terreno en Bélgica y Europa:
Es la de la aparición de un nuevo rostro de militante que esta a la vez educada y exigente. La novedad en el corazón de estos debates es que las mujeres no dudan en movilizar a la referencia religiosa como una estrategia para la liberación.
Que llevan o no el velo, ellas se alejan por su pratica religiosa y su discurso ciudadano, del Islam tradicional de las generaciones anteriores, indicando claramente su oposición a una cultura patriarcal sacralizada por la religión.
Una forma será la de promover una interpretación autonoma de las fuentes de las Escrituras mediante una revendicacion contextualizada y el desarrollo de una nueva forma de pensar sobre la afiliación religiosa en un contexto ciudadano belga.
Estos discursos se han descrito como feminismo islámico, ya que es una nueva forma de pensar y un discurso sobre las cuestiones de género por sus reivindicaciones feministas, pero que mantiene unas bases firmes en el pensamiento islámico.
Ellas quieren promover la justicia de género y la igualdad de género, aun cuando el debate sobre la definición de algunos conceptos, tales como la cuestión de la igualdad (algunos están en el discurso diferencialista que coloca a la mujer en su especificidad biológica).
Ellas piensan que la reivindicación feminista es esencial para el establecimiento de la igualdad política, jurídica, social y que la igualdad no debe conducir a una denegación de la feminidad. Esta es la igualdad en la diferencia.
- El conocimiento Islámico servirá como una herramienta para contrarrestar esas prácticas, porque el espíritu igualitario del Corán puede unirse con la búsqueda feminista. Pero sobretodo se trata de enfrentar el reto de demostrar que la liberación de la mujer desde el interior del Islam es perfectamente posible.
Por lo tanto, la reapropricion del debate religioso, les ermitira denunciar las inegualidades sociales y políticas, las prácticas tradicionales y culturales que nada tienen que ver con la religión.
"Un feminismo sin fronteras":
Hoy en día, las musulmanas europeas organizan sus propias luchas por los derechos humanos en todos los frentes simultáneamente. Sus estrategias abordan el problema de mnera adecuada:
- En primer lugar, se basan en el trabajo dentro del marco religioso, con la re-interpretación del Corán desde una perspectiva feminista a todo lo relativo a la discriminación que viven dentro de su propia comunidad religiosa y a veces con otros hombres (por ejemplo, la cuestión de los matrimonios forzados, violencia doméstica, la cuestión de la virginidad en el matrimonio, el derecho a tener una actividad profesional o a estudiar ...)
- En segundo lugar, exigen la demanda y el reconocimiento de una ciudadanía igualitaria. Y es a partir de su pertenencia religiosa y de la historia de su memoria que revendican unas normas comunes de derecho, de la justicia y la ciudadanía en todos los niveles.
Entre universal y particular: descolonizar la práctica feminista
Estamos en presencia hoy de un discurso feminista cuya reivindicacion es universalista, pero que al mismo tiempo actúa de manera exclusivista y esencializa la situación de las mujeres musulmanas y / o inmigrantes con el fin de mantener su posición de "supremacía ideológica".
El otro, se construye como "diferente". Nos enfrentamos a unas "ellas" y "nosotras" simbólico, terreno del racismo, y sobretodo de un lugar de poder que mantiene a la mujer "blanca" en una posicion de dominación con las mujeres "racializadas" (Laetitia Dechaufour, 2007).
En efecto, se trata aquí de una relación de poder entre las propias mujeres. La mujer árabe / inmigrante "esta instrumentlizada para reforzar una oposición entre un moderno occidental,brillante en contra de Oriente barbaro y oscurantista .
Además, al igual que es esencial denunciar la dominación de los hombres sobre las mujeres, debemos reconocer que existe una dominación de la mujer " blanca" sobre la mujer "racializada" (L. Duchaufour).
Chandra Mohanty acaba de publicar una crítica que conserva toda su actualidad más de 10 años más tarde: Ella considera que la investigación feminista occidental retrata la mujer en el Tercer Mundo como víctimas. Esa es la crítica en "Bajo ojos occidentales: las intellectuales feministas y el discurso colonial".
Mohanty acusa a las feministas occidentales de crear la imagen de una "mujer del Tercer Mundo", sin matices, como una víctima sin espíritu de iniciativa, oprimida por la familia, la cultura y la religión.
Hoy en día, las feministas musulmanas trabajan para una nueva definición de la universalidad dentro de los derechos humanos. Las mujeres occidentales musulmanas perciben la necesidad urgente no sólo de enlaces, pero de una solidaridad entre feministas de horizontes y sensibilidades distinctas.
Feministas activistas y pensadoras: hacia una coalición nacional y transnacional
Las feministas musulmanas occidentales consideran que su lucha tiene el mismo objetivo primordial del movimiento feminista, a saber, la lucha contra los diferentes tipos de subordinación de las mujeres.
Las similitudes superan las diferencias, puesto que, en general, e incluso el movimiento feminista occidental es también atravesado por diferentes corrientes de pensamiento, la mayoría de las revendicacciones se refiereren a la igualdad de género en el ámbito público y privado.
Sin embargo, parece que la posibilidad de una coalición nacional y transnacional debe ser pensada desde las criticas precitadas.
En esta lógica, es urgente interpelar los movimientos feministas y la sociedad civil a fin que las mujeres occidentales musulmanas fe musulmana y / o de la inmigración, sean con todas las mujeres, fuerzas de propuestas en los ámbitos político, gobierno, que se réapproprian un activismo centrado en las prácticas sociales y políticas.
Se trata de luchar contra las múltiples ‘’opresiónes " dentro de una sociedad "multicultural y multirracial". No se trata tampoco de hablar de una sola voz, porque eso estaría en contradicción con el principio de la diversidad que debe ser respetado, pero se trata de transmitir un mensaje a los partidos políticos, movimientos sociales y desarrollar estrategias de resistencia colectiva contra la desigualdad de un sistema.
En última instancia, creemos que sólo un feminismo abierto a los demás, liberdo de lo que Sophie Bessis llama "la cultura de la supremacía occidental", podra encontrar su lugar en el movimiento de mujeres, en general, para fomentar la solidaridad feminista y para luchar todas contra todas las formas de dominación y subordinación, las desigualdades económicas y sociales y la discriminación que las mujeres viven aquí ... y en otros lugares.
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